PPI describe cuántos píxeles de una imagen se asignan a cada pulgada impresa. DPI describe puntos del proceso de salida, como los que deposita una impresora. Se usan a veces indistintamente en conversaciones, pero no son la misma medida.
Qué número necesita la calculadora
Si tu foto tiene 2.400 píxeles de ancho y quieres que mida 20,32 cm, primero conviertes: 20,32 ÷ 2,54 = 8 pulgadas. La resolución efectiva es 2.400 ÷ 8 = 300 PPI.
No debes introducir directamente un valor de DPI anunciado en la caja de una impresora para deducir el tamaño de esa foto. El valor relevante en esta cuenta relaciona los píxeles del archivo con su tamaño físico.
¿Siempre necesito 300 PPI?
300 PPI es una referencia habitual para determinados trabajos de impresión, pero no certifica el resultado. La resolución útil depende del contenido, el proceso y la distancia de observación. Una foto borrosa sigue siendo borrosa aunque cambies ese número.
En la herramienta de resolución puedes comparar varios escenarios. Interpretarlos es más útil que perseguir una cifra sin mirar el archivo.
Qué revisar en tu programa
- Las dimensiones reales en píxeles.
- El tamaño físico que quieres.
- Si cambiar la resolución también remuestrea el archivo.
- Si al exportar o imprimir se aplica otra escala.
La herramienta no decide qué detalle tiene tu fotografía ni modifica el archivo. Si necesitas preservar un logotipo o dibujo vectorial, revisa las opciones del programa que lo genera: contar píxeles de una imagen rasterizada es otra cuestión.
Referencias y alcance
Los ejemplos numéricos son propios. Una impresión física debe comprobarse en tu equipo.